Por varias semanas hemos estado hablando sobre la importancia de la confianza en las relaciones humanas. Este artículo estará dedicado a la confianza en la relación con nuestros hijos.

Las primeras experiencias de relaciones humanas que tiene un niño son dentro del núcleo de la familia, por lo que serán la base para sus futuras relaciones. Entonces, es de suma importancia darles a nuestros hijos una buena base de cómo relacionarse con otras personas. Tres elementos que considero esenciales en el desarrollo de la confianza con nuestros hijos son el respeto, la honestidad y la buena comunicación. Estos elementos deben estar presentes sin importar la edad de nuestros hijos.

Desarrollar la confianza en nuestros hijos no significa que perdamos nuestra posición de autoridad. La función principal como padres y madres es ayudar a nuestros hijos en su proceso de crecimiento, dándoles una estructura basada en el amor y el respeto. Eso quiere decir vendrán momentos donde vamos a tomar decisiones para disciplinarlos y corregirlos; pero esto se puede hacer con respeto, honestidad y buena comunicación, lo que va a contribuir a fortalecer la confianza.

Diferencias

  • Respeto: promover una relación libre de insultos, gritos y golpes. Se puede tener el respeto de los hijos sin necesidad de abusar del rol de autoridad.
  • Honestidad: somos modelos para nuestros hijos. Evitar mentir y ocultar información en las relaciones y en especial con nuestros hijos.
  • Buena comunicación: promover la comunicación con nuestros hijos, separando un espacio para escucharlos sin enjuiciarlos y criticarlos.

Cuando estos elementos están presentes en nuestras relaciones, es más fácil lograr una relación de confianza en nuestros hijos.

¿Qué queremos lograr con la confianza?

  • Que los hijos se sientan cómodos de hablarnos sin temor de ser juzgados y evaluados por sus padres (ej. cuando anden mal en la escuela, si son víctimas de bullying).
  • Que los hijos se sientan libres de preguntarnos sobre temas polémicos que escuchan de sus amistades o en las redes sociales (ej. sexo, drogas, alcohol).
  • Que los hijos sientan que aunque sus errores van a traer consecuencias, puede contar con el apoyo de sus padres para ayudarlos a corregir sus errores.
  • Que los hijos no se sientan solos en momentos difíciles por miedo a no ser comprendidos (ej. embarazo durante la adolescencia, involucrarse en algún accidente de auto).

Tener una buena relación de confianza con nuestros hijos no garantiza que su vida esté libre de situaciones difíciles. Recuerden que los hijos tendrán que vivir sus propias experiencias, tanto las positivas como las negativas, como parte de su proceso de crecimiento.

Lo que sí garantiza una relación de confianza es la seguridad de que siempre serán aceptados y amados con sus fortalezas y debilidades.

Recuerden que esta información no sustituye una consulta con un profesional de la salud emocional. Para mayor información pueden llamar al: 919-966-7358.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D. Psicóloga Clínica e Investigadora Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Departamento de Psiquiatría

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