Claves en la adaptación a cambios durante la crisis

Los cambios generan rechazos y obligan a encontrar alternativas para la adaptación. Muchas personas se niegan a avanzar y se enferman anclados en posiciones que no les ayudarán a soportar momentos de crisis.

No estamos preparados para los cambios en la vida. Nos gusta aferrarnos a una zona de confort y mantener las cosas como si nada ocurriera. Pero, momentos especiales como las pérdidas de familiares, migración o las crisis temporales (COVID-19), obligan a reinsertar nuestra mente en nuevas formas de ser y de hacer.

Negación: Primeras percepciones del cambio

Antes de adaptarnos pasamos por procesos de negación. El cambio no es percibido como beneficioso, sino como un monstruo que nos modifica el estilo de vida. Solo vemos los peligros, riesgos y molestias que nos genera, pero no vemos más allá.

En esta etapa le hacemos daño a nuestra salud mental ante la ansiedad y los miedos que riegan nuestros pensamientos. Sin embargo, es necesaria para avanzar en los siguientes pasos.

Defensa: Justificando la negación

En aras de justificar la resistencia a lo nuevo que se nos plantea, activamos mecanismos de defensa. Evitamos el contacto con lo nuevo y fortalecemos las creencias y maneras previas de actuar.

Sin embargo, llega el momento de flexibilizar para que nos sea posible sentir la satisfacción del entorno.

Aceptación: Una apertura a lo nuevo

Con el pasar de los días e iniciativa propia, podremos abrirnos al cambio. La resistencia pierde efecto y somos capaces de convivir con las modificaciones de nuestra vida.

Adaptación: El cambio es parte de mí

Este proceso de interiorización es cuando logramos entender y ver más allá de todo lo negativo. Comenzamos a valorar las oportunidades alrededor y es cuando nuevamente se activa nuestra creatividad para mejorar.

En esta parte tienes que repetirte que la aceptación no es rendirse. Solemos creer que insertarnos en el cambio es signo de que perdimos la batalla. No nos rendimos, ganamos nuevas experiencias y renovamos el camino que nos toca transitar.

Necesitas disfrutarlo

El mundo es dinámico. Lo constante es el cambio. Seguro ya habrás oído esa frase y aun así cuando llega el momento de aceptarlo nos negamos. No importa la naturaleza del cambio, la clave es que te tomes el tiempo para procesarlo con todas las etapas que requieras, pero que al final seas capaz de liderar mejoras.

El cambio pasa por un proceso de duelo. Ya aceptado debes disfrutarlo sin resentimientos, dolor ni nostalgia. Extrañar el pasado no es malo, pero aferrarse no es saludable y es una tranca en tu crecimiento, no da paso a las actitudes positivas y niega tu felicidad en la vida. Por eso, cambia, renueva y sé feliz!.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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