El hecho es irrefutable, así lo han determinado las cortes, los mapas para definir los distritos electorales que usa Carolina del Norte para designar a los legisladores que irán a la Cámara de Representantes en Washington DC están manipulados políticamente para favorecer a un solo partido, pese a esto, los votantes irán a las elecciones de noviembre usando esos mapas ilegítimos. A continuación una breve guía para entender esta paradójica telenovela política.

¿Qué son los distritos congresionales?

Cada estado tiene un número limitado de representantes para la Cámara Baja en el Congreso federal, que van con relación al número de sus habitantes. Después del Censo del año 2000, el número de escaños de Carolina del Norte aumentó de 12 a 13 debido al aumento en la población. El mapa congresional determina los lugares geográficos (13 distritos) que serán representados por los congresistas.

Lamentablemente existe una práctica contenciosa llamada gerrymandering o manipulación partidaria, con la cual los legisladores dibujan los mapas de los distritos con la intención de dar una ventaja electoral a su partido, por ejemplo, si un distrito tiene a un área geográfica de un condado que tiene una población numerosa y tiende a votar por un partido político rival, los legisladores tratarán de dividir la población del condado dividiéndolo entre varios distritos.

Manipulación partidaria en Carolina del Norte

En Carolina del Norte los demócratas incurrieron en esta práctica cuando fueron mayoría en la Asamblea General, luego en el 2011 los republicanos hicieron lo mismo.

Los legisladores estatales encargados de rediseñar los distritos electorales dibujaron mapas estrafalarios, totalmente enemistados con la geografía. Por poner un ejemplo, el condado de Mecklenburg fue dividido en varios distritos multiformes, uno de ellos era el distrito 12, que comenzaba en sur de Charlotte, recortaba la ciudad al extremo oeste y subía caprichosamente 78 millas hacia el norte hasta High Point. Evidentemente la idea era reducir el impacto electoral de Mecklenburg.

Las demandas

En el 2015, la Coalición para la Justicia Social del Sur demandó los mapas argumentando que fueron elaborados para diluir el voto afroamericano y latino. Una corte federal dio la razón a los demandantes.

Los legisladores apelaron y el proceso fue a la Corte Suprema, la cual dio la razón a los demandantes, así que la Asamblea General se vio obligada a diseñar un nuevo mapa. El problema es que el nuevo mapa del 2016 también fue hecho bajo el gerrymandering y fue demandado.

En enero de este año un panel de tres jueces federales dictaminó que el mapa congresional de Carolina del Norte, elaborado por legisladores republicanos, está ilegalmente manipulado siendo excesivamente partidista y debe rehacerse.

Los legisladores apelaron y el caso fue a la Corte Suprema, la cual regresó el proceso al panel de jueces de Greensboro. Finalmente hace unos días, el , este panel judicial ordenó rehacer los mapas congresionales. Ahora el problema es que no hay tiempo para cambiarlos pues estamos a escasos dos meses de las elecciones.

Después de siete años con este vergonzoso problema y varios fallos judiciales, seguimos con mapas congresionales amañados. Es lamentable que un grupo de políticos desesperados socaven la democracia confiando en inmorales (e ilegales) estratagemas para mantenerse en el poder, pues en el fondo saben que no cuentan con el respaldo del voto popular.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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