Como cada domingo, la familia Murcia llega al supermercado Compare Foods de West Arrowod Rd. en Charlotte, para realizar las compras de la semana. Mi mamá compraba aquí la masa de maíz para hacer las pupusas y ahora yo también compro aquí porque encuentro todo lo que necesito para mi familia, cometa Elizabet, mientras empuja su carrito lleno de compras en compañía de su pequeña hija Sofía. Como los Murcia, por tres décadas miles de familias han convertido a una de las tiendas Compare Foods, ubicadas en seis estados, en un lugar en donde pueden mantener vivas sus tradiciones culinarias.

Humildes inicios

En Eligio, Jacinto y Gregorio Peña adquirieron una pequeña tienda (bodega) que estaba en ruinas en la ciudad de Nueva York y decidieron restaurarla. En la tienda trabajaron arduamente los hermanos de origen dominicano: Eligio, Jacinto, Úrsula e Ismael.

Luego de nueve años y con la experiencia adquirida, Ismael Peña vio una oportunidad y compró el que sería el primer Compare Foods, en 120 N. Main St. en Freeport, Nueva York.

Pese a que el local que compró Ismael necesitaba mucho trabajo, sabía que tenía un gran potencial pues estaba en una zona muy popular, por ello, le propuso a su hermano Eligio que comenzaran a trabajar con el nombre Compare Foods, ya que él había registrado ese nombre un año atrás, con el sueño de convertirlo algún día en una marca nacional. La palabra compare tiene el mismo significado en inglés, francés y español.

El local fue remodelado y se abrió con el concepto de ser un lugar acogedor, es así que además de ofrecer productos de calidad a precios razonables, se establecieron fuertes lazos de camaradería con las familias del vecindario.

Mi tío, Ismael Peña, contaba la anécdota de que al principio él estaba súper asustado. Era el primer supermercado con este nombre (Compare Foods) y no sabía si iba a funcionar o no, pero gracias a Dios funcionó. Desde entonces siempre hemos tenido un apoyo muy caluroso en donde hemos abierto los supermercados, dijo a La Noticia Omar Jorge Peña, CEO de Compare Foods Supermarkets.

Al poco tiempo la familia Peña compuesta por 15 hermanos se involucró en el negocio. Luego compraron otras tiendas, expandiendo así el concepto y la marca Compare Foods.

Desde la pequeña tienda en Freeport, los supermercados Compare Foods se fueron extendiendo por la zona de Long Island, luego a otros puntos en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, posteriormente a Carolina del Norte, Carolina del Sur, y Pennsylvania.

Compare Foods se convirtió en la mayor cadena de supermercados étnicos en la Costa Este de Estados Unidos, hoy tiene más de 60 tiendas en donde trabajan cerca de 2,500 empleados.

En , ante el notable crecimiento de la comunidad latina en Carolina del Norte, se abrió el primer supermercado Compare Foods en Zebulon, en el sector del Triángulo, cuatro años después se abrió la primera tienda en Charlotte.

El secreto de su éxito

En estas tres décadas Compare Foods ha crecido junto a la comunidad. Para Omar Jorge, una clave de su éxito ha sido escuchar a sus clientes, estar muy atentos a sus gustos y cambiantes necesidades. Siempre la gente se me acerca y me piden algún producto, tomo nota y trato de conseguirlo, sean quesos, harina Pan, o lo que sea. Lo único que queremos es seguir dando un buen servicio, y seguir ayudando a nuestro pueblo en donde ellos nos necesiten, aseguró.

Las tiendas ofrecen una amplia selección de frutas y vegetales frescos así como carnes cortadas a la medida. Se pueden encontrar productos de prácticamente todos los países de Norte, Sur y Centro América, el Caribe, además de África, Asia, y Europa.

Parte de nuestro éxito es que reconocemos que nuestros supermercados son más que solamente lugares en donde se va de compras, son lugares en donde la gente viene a conectarse con su país, pues la gran mayoría de nuestros clientes son inmigrantes y este es como el enlace que los mantiene conectados a su cultura, menciona Jorge.

Un futuro prometedor

Compare Foods está consciente de que opera en una industria altamente competitiva, por ello, la compañía está trabajando en la implementación de innovaciones tecnológicas en sus procesos y operaciones, además sabe que necesita seguir escuchando a sus clientes, darles rápidamente los productos que buscan a buenos precios, y ofrecer un ambiente cálido que los haga volver.

Nosotros nunca nos vamos a quedar estancados en donde estamos, siempre queremos mejorar, los clientes que son leales, que vienen todas las semanas, o varias veces a la semana, son los que de verdad ven qué es lo que está pasando, muchas veces más que nosotros quienes estamos en el supermercado todos los días, entonces les pedimos que no sean tímidos en dejarnos saber qué hace falta, qué debemos mejorar, qué es lo que no está bien; porque gracias a Dios y gracias al equipo que tenemos, creo que estamos haciendo muchas cosas bien, pero siempre podemos hacerlas mucho mejor, concluye Jorge.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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