En los últimos años han habido buenas noticias sobre el tema salarial en Charlotte: algunos de los empleadores más grandes de la ciudad han anunciado aumentos significativos en el salario mínimo: hasta 17 por hora en Bank of America, y 16 para los empleados de la ciudad de Charlotte.

Pero los aumentos a menudo vienen con una salvedad: no se aplica a las personas subcontratadas que laboran para estos mismos empleadores, que son trabajadores con salarios más bajos, como conserjes, guardias de seguridad, jardineros o paisajistas y trabajadores de cafeterías. Una ley estatal prohíbe a la ciudad o al condado exigir a los proveedores que pague más del salario mínimo de 7.25 de Carolina del Norte.

En el Centro de Gobierno Charlotte-Mecklenburg, por ejemplo, donde los empleados de la Ciudad ganan al menos 16 por hora, los conserjes que aspiran, limpian los pisos, vacían la basura y limpian los inodoros ganan sustancialmente menos. Un conserje entrevistado para esta historia dijo que algunos empleados ganan 9.25 por hora. Se negó a dar su nombre por miedo a perder su trabajo.

Durante décadas, las compañías estadounidenses han confiado en la subcontratación para mantener bajos los costos. Pero a medida que los trabajadores de bajos salarios luchan para pagar la vivienda y otras necesidades, algunos empleadores están reconsiderando la práctica. El año pasado, tanto las Escuelas Públicas de Durham como el Blumenthal Performing Arts de Charlotte optaron por dejar de externalizar sus servicios de conserjería y emplear a sus propios custodios con una mejor compensación.

Si bien los miembros del Concejo recientemente aumentaron el salario mínimo de los empleados de la Ciudad de 15 a 16 por hora, el hecho de que muchos puestos subcontratados no ofrezcan cerca de ese mínimo, es considerado por algunas personas como hipocresía.

El miembro del Concejo de la Ciudad, Braxton Winston, asegura que está a favor de hacer que estos trabajadores con salarios bajos sean empleados de la Ciudad. Explicó su posición en un correo electrónico enviado en a sus colegas. Si bien los miembros del Concejo deberían estar orgullosos de su presupuesto para , escribió, no deberíamos usarlo como una fachada para el papel que juega nuestra organización en perpetuar las mismas desigualdades que estamos tratando de terminar.

Para esta historia, se preguntó a la Ciudad, el Condado y otros cuatro empleadores locales importantes, si sus trabajadores subcontratados reciben los mismos salarios mínimos más altos que anunciaron para sus empleados. Nadie dijo que sí.

En Bank of America, donde los salarios mínimos de 17 aumentarán a 20 para , la portavoz Liz Wright dijo que los contratistas no están obligados a cumplir con ese salario mínimo, pero estamos trabajando duro con proveedores y contratistas para pagar de manera competitiva. Wells Fargo, que tiene un salario mínimo de 15, no respondió nuestras preguntas sobre el pago de los trabajadores contratados.

En declaraciones oficiales, tanto Atrium Health como Novant Health, que pagan un mínimo de 12.50, dijeron que estaban haciendo esfuerzos para aumentar el salario de los trabajadores subcontratados. Novant Health aseguró que la compañía trabaja con contratistas para desarrollar e implementar un plan para llevar los mismos aumentos salariales a sus empleados, pero no audita a sus contratistas. Atrium Health dijo que trabaja en estrecha colaboración con los grandes proveedores, como a quienes contratamos para Alimentos y Nutrición, para cumplir con nuestro salario mínimo en Atrium Health.

El Condado de Mecklenburg, que aumentó su salario mínimo para empleados a tiempo completo de 11.65 a 15 por hora a principios , también subcontrata a los trabajadores. Según un portavoz del Condado, sus tres contratos más grandes para trabajadores subcontratados proporcionan personal temporal.

Los empleadores no siempre saben lo que pagan a sus contratistas. Los conserjes que limpian el Centro de Gobierno de Charlotte-Mecklenburg, por ejemplo, trabajan para ISS Facility Services, una compañía internacional con sede en San Antonio, Texas. El contrato de la Ciudad con la ISS muestra que Charlotte paga a la ISS alrededor de 39,000 al mes para proporcionar servicios de limpieza al Centro de Gobierno de Charlotte-Mecklenburg y al Antiguo edificio de la Ciudad. Pero no incluye información sobre los salarios de los empleados.

Si los empleadores privados están dispuestos a pagar lo suficiente, pueden pedir a los contratistas que igualen sus salarios mínimos. Sin embargo, la Ciudad y el Condado perdieron esa autoridad cuando la legislatura de Carolina del Norte aprobó una ley que prohíbe a las ciudades y condados exigir a los contratistas que paguen más del salario mínimo del estado, después de su pelea con Charlotte por la ley de los baños HB2. También les prohíbe exigir días pagados por enfermedad.

Esto deja a los líderes locales elegidos con pocas opciones, si están tratando de asegurar que sus trabajadores subcontratados ganen lo suficiente para pagar la vivienda y otras necesidades.

, el abogado de la Ciudad de Charlotte, Patrick Baker, anteriormente abogado de la Ciudad de Durham, dijo a los miembros del Concejo que Durham intentó alentar a sus contratistas a pagar mejor a los trabajadores subcontratados citando en los documentos de contratación el salario mínimo de la Ciudad, ahora de 15.46. Al incluir esa información, dijo, la Ciudad comunica la aspiración de que esto es lo que tenemos en alta estima para nuestra comunidad.

Otra opción es dejar de subcontratar a trabajadores con salarios bajos y convertirlos en empleados con derecho a mayores salarios y beneficios mínimos. Esto generalmente cuesta más. En mayo, la Ciudad estaba pagando a nueve empresas de limpieza un total de 2.6 millones anuales. Se necesitarían al menos 2.3 millones más anualmente para hacer que los conserjes sean empleados de la Ciudad, según las estimaciones del personal de la Ciudad.

Algunos empleadores han tomado este camino. El año pasado, Blumenthal Performing Arts trajo de regreso a su personal de servicios de construcción después de externalizar el trabajo en . Esos trabajadores ahora reciben al menos 11 por hora y otros beneficios, que incluyen tiempo libre pagado, seguro médico con primas pagadas por el empleador y un programa de jubilación con aportaciones patronales.

Las metas del Blumenthal incluían salarios más altos para los empleados, pero sus líderes también querían empleados más comprometidos que puedan ayudar a avanzar la misión de la organización sin fines de lucro, dijo Steve Brace, Director Financiero del Blumenthal. Ahora, es un equipo muy motivado porque sienten una conexión con la organización, comenta. Simplemente no encuentras eso con un contrato.

Las Escuelas Públicas de Durham hicieron el mismo movimiento el año pasado, y los miembros de la Junta Escolar optaron por gastar 1.1 millones extra para traer a los trabajadores de limpieza a la entidad. Como trabajadores contratados, muchos habían sido a tiempo parcial, pagaban 8 o 9 por hora sin beneficios. El sistema escolar trabajó para cambiar muchos empleados a tiempo completo, con beneficios como licencia por enfermedad, vacaciones y pago inicial de más de 13 por hora.

Entras en una escuela, y los conserjes te dicen Gracias, menciona Steve Unruhe, miembro de la Junta Escolar de Durham. Pero dice que desearía que la Junta Escolar pudiera haber hecho más. Necesitamos personas que puedan permitirse el lujo de vivir aquí. Y la única forma de hacerlo es pagar a las personas que están cerca de un salario razonable.

Winston, del Concejo de la Ciudad de Charlotte, quien ha sido franco con respecto a los salarios, dice que está particularmente preocupado por los contratos de limpieza y los contratos que brindan oficiales de seguridad en las estaciones del tren ligero. Reconoce que la cuestión salarial es compleja y que los cambios pueden tener consecuencias no deseadas. Traer trabajadores a la entidad, por ejemplo, podría significar cortar contratos con algunas empresas que son propiedad de minorías.

También reconoce los mayores costos. Pero señala que cuando los trabajadores con salarios bajos no pueden pagar por sus necesidades, la comunidad paga de otras maneras. Si tiene un grupo de personas que no pueden pagar sus facturas o que no pueden estar con sus hijos porque están trabajando en múltiples trabajos, dice, estamos pagando por eso en alguna parte.


CJC LogoEsta historia fue producida por Charlotte Journalism Collaborative, una asociación de seis compañías de medios que trabajan juntas en un esfuerzo iniciado por Solutions Journalism Network y financiado por Knight Foundation.

Pam Kelley

Pam Kelley, periodista de Charlotte, es autora de Money Rock: Una historia familiar sobre cocaína, raza y ambición en el Nuevo Sur.

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