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Conteste estas preguntas
Conózcase a sí mismo antes de conocer a su perro. Antes de transformarse en el amo de uno de ellos, le recomiendo que la respuesta que emita a estas importantes preguntas que voy a proponerle, sea siempre sí a la primera parte de ellas y no a la que figura entre paréntesis:
1. ¿Estoy dispuesto a comprometerme a pasear a mi perro durante al menos una hora y media al día? (¿O me voy a limitar a dejar al perro en el jardín diciéndome que de ese modo ya hace suficiente ejercicio al aire libre?)
2. ¿Estoy dispuesto a comprometerme a aprender a ser un líder de la manada firme y sereno para mi perro? (¿O dejaré que mi perro haga lo que quiera porque es más fácil?)
3. ¿Estoy dispuesto a comprometerme a proporcionarle a mi perro comida y agua de modo regular? (¿O le daré de comer sólo cuando me acuerde?)
4. ¿Estoy dispuesto a comprometerme a llevar a mi perro al veterinario de modo regular, a esterilizarlo, a hacerle los exámenes necesarios y a ponerle todas las vacunas? (¿O pienso ir al veterinario sólo cuando esté enfermo y herido?)
5. ¿Estoy dispuesto a comprometerme a socializar a mi perro y/o a entrenarlo debidamente para que nunca pueda llegar a ser un peligro para otros animales o personas? (¿O confiaré en la suerte, limitándome a advertirle a todo el mundo que no se acerque a mi perro?
¿Qué perro elegir?
¿Aprobó? Enhorabuena. Está usted preparado para tener un perro. Y ahora, ¿qué perro elegir? La raza es un factor importante y hay muchas guías que consultar acerca de los cientos de distintas razas que existen. Yo recomiendo la American Kennel Clubs Guide to Dog Breeds, con sus preciosas fotografías a todo color y una fascinante historia genética de cada raza.
Your Dream Dog, de Bash Dibra, es otro libro lleno de información y muy útil a la hora de elegir una raza que acorde con sus requerimientos. Mutts: Americas Dogs, de Michael Capuzzo y Brian Kilcommons, ofrece una visión única en la que clasifican las razas mestizas. La historia de los perros es fascinante, lo mismo que leer acerca de ellos.
Aun así, cuando se trata de emparejar a un humano con su perro perfecto, mi opinión es que encontrar una energía compatible es mucho más importante que la raza.
Consejos de seguridad para sus artefactos a gas
Los artefactos a gas más comunes que se utilizan en la vivienda son la cocina, calentador de agua caliente y las parrillas. Las estufas de gas son las preferidas por las amas de casa que les gusta cocinar, ya que el gas ofrece un control más preciso de la temperatura y la rapidez con la que se cocina.
Las estufas de gas vienen en dos configuraciones: como unidades separadas (empotradas en muebles) o en combinación con uno o más hornos.
Generalmente, las estufas tienen de cuatro a seis quemadores, uno de los cuales se puede convertir en plancha, en parrilla, o superficie de trabajo.
En cuanto a los hornos, vienen como parte de la combinación estufa/ horno, uno encima (de gas o microondas) y otro horno de gas debajo de la superficie para cocinar. La mayoría de estas combinaciones tienen un tamaño de 30 pulgadas de ancho, o también existen unidades separadas.
Por su parte, las barbacoas o parrillas de gas natural hacen que el cocinar al aire libre sea conveniente, controlable y económico. Las parrillas de gas natural pueden instalarse permanentemente en un jardín, o también hay modelos portátiles con una rápida conexión y desconexión que se puede conectar a una toma de gas. Con la parrilla de gas, no tiene que rellenar tanques ni usar el carbón.
Y por último los calentadores de agua, que logran calentar el líquido por intermedio de una llama principal del quemador.
Cuidado con el gas
Leer y guardar las instrucciones del fabricante de los aparatos de uso de gas.
Usar la combinación estufa/horno sólo para cocinar, nunca para calentar una habitación. A menos que haya suficiente ventilación en una habitación con calentador, que venga de una rejilla exterior o de una ventana abierta, puede agotarse el oxígeno de la habitación, resultando en una enfermedad o la muerte.
No guarde artículos inflamables sobre o cerca de los quemadores.
En caso de incendio, apagar el quemador y tratar de poner una tapa sobre la sartén para apagar las llamas. Sofocar el área con bicarbonato de sodio. No usar agua en un fuego de grasa.
Nunca cubrir el quemador con papel de aluminio. La grasa atrapada en el aluminio puede que no se enfríe y que cause un incendio.
No cubrir el fondo del horno con papel de aluminio. Podría cubrir las aberturas de aire y obstruir la circulación del mismo.
Nunca encender un horno, estufa o asador para parrilladas al aire libre porque estos aparatos no están diseñados para ese fin.
Para proteger el fondo del horno, colocar un pedazo de papel de aluminio o un molde para galletas debajo de la rejilla que va a usar. Nunca se debe cubrir la rejilla completa porque podría obstruir la circulación del aire.
Si el quemador se obstruye, limpiarlo con un cable fino o una aguja. No usar palillos ni fósforos.
Verificar que el horno no tenga válvulas desgastadas que dejen escapar el aire.
Comprobar que los quemadores del horno tienen llamas azules. Si la llama es amarilla, es peligroso y no es eficiente. Permitir que un técnico de aparatos domésticos ajuste la salida de aire para producir una llama azul.
Consejos para ahorrar energía
No pre-calentar el horno de gas a menos que la receta lo requiera específicamente.
No abrir la puerta del horno mientras se cocinan los alimentos. Podría perder hasta 50 grados de temperatura y desperdiciar energía.
Cubrir ollas cuando cocine.
Ajustar la llama del quemador al tamaño de la cacerola, una vez que empiece a hervir, bajar la llama.
Cocinar según las instrucciones de temperatura y tiempo de cocinado.
Estar seguro que los quemadores estén apagados cuando no se estén usando.
Cocinar varias comidas al mismo tiempo. Guardar las sobras para recalentar.
Si tiene dos hornos, usar el más pequeño siempre que se pueda.
Aprovechar el calor que permanece en el horno conectando el sistema de auto-limpiado inmediatamente después de usar el horno.
La importancia de humedecer el aire del hogar
Si en su casa el frio trae consigo piel reseca, gargantas irritadas y mucha estática, quizás el problema sea la falta de humedad.
La humedad es la cantidad de vapor de agua en el aire. A causa del frío, se cierran las ventanas y se enciende la calefacción, lo cual reduce la humedad del hogar.
El aire seco en el hogar puede resecar o irritar la piel y la garganta, causar o agravar problemas respiratorios, secar las fosas nasales y reducir sus defensas contra el resfriado y la gripe.
Normalmente culpamos al clima invernal de todo eso, pero el aire seco producido por la calefacción artificial también es una causa importante. Para aliviar esos síntomas, conviene aumentar los niveles de vapor de agua, es decir, de humidificación.
Problemas de la falta de humedad
El aire seco también causa problemas no relacionados con la salud:
La electricidad estática es una consecuencia directa de la sequedad del aire. Además de provocar dolorosos toques eléctricos, la estática puede estropear computadoras y otros aparatos electrodomésticos.
Los pisos de madera pierden humedad y se contraen cuando el aire en la casa es extremadamente seco.
Las plantas de interiores sufren la sequedad causada por la baja humedad.
El papel tapiz se desprende en los bordes, si el aire de la casa es excesivamente seco.
El humidificador
La baja humedad puede ser un dolor de cabeza para los dueños de casa, pero existe una solución sencilla: el humidificador. Los humidificadores aumentan la presencia del agua del aire de forma inocua, mediante el vapor. De ese modo, contribuyen a la comodidad y la salubridad de su hogar.
Tener la humedad bajo control también ayuda a ahorrar en gastos energéticos. El calor que siente nuestro cuerpo es una combinación de temperatura y humedad.
En otras palabras, cuanto mayor sea la humedad del aire, más calor tendrá usted. Si humedece el aire seco y caliente de la calefacción, podrá bajar el termostato sin perder comodidad.
Cuidado y mantenimiento
Un mantenimiento constante ayuda a prolongar la vida del humidificador. Después de cada uso, el interior debe quedar limpio para evitar la acumulación de residuos minerales y el desarrollo de bacterias.
Si el humidificador dispone de un filtro, éste también necesita mantenimiento. Si no cambia el filtro, se acumularán en él los residuos minerales y se reducirá el volumen de salida de su humidificador.
Recuerde
Siga siempre las instrucciones del fabricante sobre el mantenimiento y el uso de su humidificador. Para un uso seguro de los humidificadores:
Colocar siempre el humidificador sobre una superficie dura y lisa que no se estropee con el agua derramada. Nunca sobre una alfombra o tela de ningún tipo.
Usar sólo el tipo de agua recomendado por el fabricante. Algunos tipos de agua pueden dañar el humidificador. No use agua que haya sido tratada con un suavizador de agua. Los agentes químicos de los suavizadores de agua pueden echar a perder el aparato.
No usar aditivos en el agua, sin recomendación específica del fabricante del humidificador. Los aditivos que no hayan sido indicados por el fabricante pueden producir un daño irreversible en el aparato.
Usar sólo vapores medicinales específicamente aprobados por el fabricante del humidificador.
Es importante mantener el nivel adecuado de humedad porque es bueno para la salud y reduce los gastos energéticos.
Cómo sellar las grietas en la entrada del garaje
Cuando descubra que en el concreto de su driveway (entrada al garaje de su casa) hay una grieta, es bueno pensar en una solución inmediata para evitar que se convierta en una filtración. Siguiendo estas instrucciones podrá arreglar el problema y evitar grietas en el futuro.
Herramientas:
Rodillo con lanilla de tamaño medio.
Lentes de seguridad.
Guantes de hule.
Charola para rodillo de pintura.
Brocha de nylon con cerdas rígidas.
Cubeta.
Materiales:
Sellador de concreto.
Blanqueador de cloro.
Fosfato trisódico (TSP).
Todos estos materiales y herramientas se pueden conseguir en tiendas como Lowes y Home Depot.
Preparación de la superficie
Para que el sellador se adhiera correctamente, la superficie debe estar libre de aceite, moho o suciedad.
Para matar y extirpar el moho, aplicar una solución de cloro y agua con una brocha de nylon con cerdas rígidas.
Para levantar la suciedad y las manchas, usar un equipo de lavado a presión.
Eliminar las manchas de grasa y aceite, aplicando una mezcla de agua y fosfato trisódico, con una brocha de nylon con cerdas rígidas.
Reparar cualquier irregularidad.
Aplicación del sellador
Puede aplicarlo con rodillo, brocha o rociador de jardín de baja presión. Si usa rociador, repasar con un rodillo para asegurarse de que el sellador penetre adecuadamente.
Revolver el sellador hasta que se mezcle completamente. Nunca agitarlo para mezclarlo, ya que tal movimiento puede crear burbujas de aire que deslucen el acabado final.
Aplicar el sellador de una manera abundante, pero sin permitir que se formen charcos.
Dejar secar y aplicar una segunda mano.
Revise la etiqueta para confirmar el tiempo de secado y curación ya que estos varían de acuerdo con la marca y la estación.
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